Chiquilla asiática chupa polla en el auto con gemidos
La morrita se subió al asiento del copiloto sin pensarlo dos veces, con la falda corta levantándosele más de la cuenta y mostrando esos muslitos prietos que le temblaban de pura excitación. Le encantaba que él la mirara de reojo mientras manoseaba el volante, sabiendo que en cualquier momento se iban a enredar como locos. Cuando por fin le agarró la verga por encima del pantalón, notó lo dura que estaba y no pudo evitar soltar un gemido ahogado que le salió desde lo más profundo del pecho. Él le sujetó la nuca con fuerza y le metió la polla hasta la garganta sin aviso, haciendo que ella tragara saliva y le chorriaran las babas por la comisura de los labios mientras intentaba no ahogarse. Con una mano le bajó el escote y le pellizcó los pezones duros como piedras, mientras con la otra le metía dos dedos en el coño empapado que ya chorreaba por los muslos. La chiquilla se retorcía entre gemidos, con el tanga hecho un trapo a un lado y los tacones clavados en el asiento, sintiendo cómo la polla le llegaba hasta el fondo del útero cada vez que él se empotraba sin piedad. Los espejos retrovisores vibraban con cada embestida, y el sonido húmedo de los dedos entrando y saliendo de su conejito mojado se mezclaba con los gruñidos masculinos que le escupía al oído. Cuando él le ordenó que se corriera antes que él, ella obedeció al instante, apretando los músculos del coño alrededor de sus dedos mientras un chorro de leche caliente le salpicaba la garganta sin piedad. La corrida le quemó la garganta pero no le importó, porque al final él también se vino dentro de su boquita entrecortada con un rugido animal, dejando que le llenara la boca de semen espeso hasta que ella tuvo que tragarse hasta la última gota." "tags": "asiática chupando polla, gemidos en el auto, coño mojado y lleno, chica asiática follando, polla dura en garganta, dedos en vagina, corrida intensa, sexo oral salvaje, tanga roto, estudiante asiática caliente