CarlosSimoes la empotra hasta el cuello del útero en su culo apretado
Esa tarde en el apartamento de CarlosSimoes, el aire se espesa con la tensión de lo que llevan días conteniendo. Ella se muerde el labio al ver cómo él se acerca, sus ojos clavados en su polla dura que ya asoma bajo el pantalón. Las manos de él la agarran de las caderas y la empujan contra la pared, sus dedos se hunden en la carne tierna de su culo mientras ella gime, mojada de anticipación. Él no espera más, la gira de golpe y la obliga a arquear la espalda, sus nalgas firmes se ofrecen sin resistencia. Con un gruñido, CarlosSimoes empuja su verga gruesa entre los glúteos, abriéndose paso con fuerza hasta que ella grita, sus uñas se clavan en las sábanas. Las embestidas son profundas, cada movimiento hace que su culo se tense y luego ceda, los sonidos húmedos de la penetración llenan la habitación. Ella jadea, su coño chorreando de excitación, mientras él la penetra sin piedad, sus pelotas chocan contra su piel sudorosa. En más de 11 minutos de escena, CarlosSimoes no deja ni un centímetro sin explorar, su polla entra y sale con ritmo salvaje, haciendo que ella se retuerza de placer. El orgasmo la sacude como un rayo, su cuerpo se estremece mientras él sigue follándola, sus gemidos se mezclan con los gruñidos de él. Cuando por fin se corre, su leche caliente inunda su culo, marcando cada centímetro como suyo. Fran Simões, que observa desde la puerta, se ajusta los pantalones, su polla ya dura al ver cómo su amigo domina a la chica.