Baxter James se deja empotrar por Scott DeMarco en venganza
El vestidor de la oficina olía a sudor y colonia barata, con los casilleros abiertos y ropa tirada por todas partes. Baxter James, el jefe con fama de estricto, había pillado a Scott DeMarco oliendo sus calzoncillos en un rincón oscuro, y en lugar de gritar, le sonrió con malicia. '¿Te gusta mi olor, perrito?' le susurró mientras se bajaba los pantalones, dejando al descubierto su culo apretado y ya mojado. Scott, con la polla dura como piedra, no dudó en arrodillarse y empezar a chupar esos huevos grandes antes de meterle la lengua hasta el fondo. Baxter se agarraba de los casilleros, gimiendo como un puto mientras Scott le abría las nalgas y le escupía en el agujero antes de clavársela de una estocada. Cada embestida era más fuerte, haciendo chocar las caderas contra ese culo prieto, y Baxter no podía evitar gritar cuando Scott le agarraba las tetillas y le tiraba del pelo. En más de 11 minutos de escena, Scott lo empotraba contra la pared, contra el suelo, hasta que Baxter, con la voz quebrada, le suplicó: 'Dame toda tu leche, cabrón'. Scott no se hizo esperar y le llenó el culo de semen caliente mientras Baxter se corría en su propia mano, temblando de placer. '¿Ves? Sabía que eras un puto sumiso', le escupió Scott antes de irse, dejando a Baxter jadeando en el suelo, con la polla aún dura y la ropa hecha un desastre.