Andi Ray con el culo perfecto para montar
El sonido de sus tacones resonando en el pasillo te hace apretar la polla entre las manos mientras imaginas cómoAndi Ray se roza contra ti, sus tetas perfectas rebotando al ritmo de tus embestidas en ese culo que parece hecho para recibir. Sabes que su marido está a punto de llegar, pero no puedes evitar empujarla contra la puerta del baño, susurrándole al oído que quiere sentir cómo te entierras hasta las pelotas mientras ella muerde la toalla para ahogar sus gemidos. Cada vez que alguien pasa por el corredor, la agarras más fuerte de la cadera, sintiendo cómo su coño mojado se contrae alrededor de tu verga mientras el riesgo de ser descubiertos te vuelve más salvaje. En más de 10 minutos de escena, la ves retorcerse contra ti, pidiéndote que le des más fuerte, que la llenes hasta hacerle tocar el cuello del útero con cada estocada. Cuando ya no aguanta más, te aferra las nalgas con las uñas y te pide que te corras dentro, pero tú prefieres pintarle ese culo apretado con tu leche mientras ella jadea, imaginando que en cualquier momento alguien podría abrir esa puerta y verlos así. La próxima vez, vas a hacer que grites su nombre sin importar quién los escuche.