Verónica se venga follando al ex de su mejor amiga
Verónica siempre supo que el ex de su mejor amiga era un cabrón, pero nunca imaginó que terminaría empotrándolo contra la pared mientras le susurraba al oído que su polla no era ni la mitad de grande que la de su novio actual. ¿Te gustaría estar en su lugar? Verónica lo arrastró hasta el sofá, le bajó los pantalones de un tirón y se sentó a horcajadas sobre él, sintiendo cómo su coño mojado se deslizaba por su verga dura. Lo montó con furia, clavándose hasta que sus caderas chocaron, disfrutando cada gemido de dolor y placer que escapaba de su boca. Mientras lo cabalgaba, le apretó los huevos con fuerza, retorciéndolos hasta que él gritó, pero ella no paró. Lo obligó a chuparle los pezones, mordiéndolos con fuerza, mientras sus uñas se hundían en su espalda. Verónica lo hizo correrse rápido, pero no fue suficiente. Lo empujó contra la cama, se arrodilló y se tragó su polla hasta el fondo, chupando con saña mientras él intentaba resistirse. Cuando sintió que se venía otra vez, Verónica se apartó y lo dejó correrse en su cara, riéndose mientras su leche le manchaba los labios. Lo dejó tirado en el suelo, con la polla aún temblando, y se limpió la boca con el dorso de la mano, satisfecha de haberle dado una lección que nunca olvidaría.