Última vez con dos vergas antes de la boda
La novia, una morena de tetitas pequeñas y culo perfecto, decidió darse un último gusto antes de casarse: dos tipos con pollas enormes listos para llenarla de leche. Primero se arrodilló en la calle, chupando con ganas la primera verga mientras su coño se mojaba de solo verla. El otro tipo, un maduro con experiencia, le agarró la cabeza y le metió la polla hasta la garganta, haciendo que se atragantara con cada embestida. Ella gemía fuerte, con la saliva cayéndole por el mentón, mientras el primer tipo le levantaba la falda y le metía los dedos en el coño caliente. Luego la pusieron en cuatro patas contra el muro, con el culo al aire y las tetas colgando, y la empezaron a embestir por detrás, una polla en el coño y otra en la boca. La morena gritaba de placer, sintiendo cómo las vergas le llenaban cada agujero, mientras el maduro le agarraba las tetas y le pellizcaba los pezones. Cuando ya no pudo más, los tipos se corrieron en su cara y en sus tetas, llenándola de leche caliente mientras ella se lamía los labios y se tocaba el coño mojado. Fue una despedida de soltera que nunca olvidaría, con dos vergas duras y un final explosivo.