Te reto a aguantar mi plug anal mientras te follo
Te vas a poner durísimo cuando veas cómo ella se inclina frente a ti, desafiándote con esa mirada de '¿crees que puedes manejarme?'. Su culo perfecto ya está listo, el plug anal brillando entre sus nalgas, y tú no puedes evitar pasar los dedos por esa piel suave antes de empujarlo más adentro, sintiendo cómo se ajusta a su carne caliente. Ella gime fuerte, arqueando la espalda, y te reta: '¿Vas a quedarte ahí parado o me vas a dar lo que merezco?'. No pierdes tiempo, te abalanzas sobre ella, agarrando sus caderas con fuerza mientras tu polla entra de una estocada, sintiendo cómo el plug vibra contra tu verga cada vez que la embistes. Ella grita, pero no de dolor, sino de placer, retorciéndose bajo tu peso mientras tú le das justo lo que pidió. Sus tetas rebotan con cada movimiento, sus pezones duros como piedras, y tú sabes que no podrás aguantar mucho más. '¿Así que esto es todo lo que tienes?', te provoca, mordiéndose el labio. 'Voy a hacer que me ruegues que pare', le respondes, acelerando el ritmo hasta que sus gemidos se convierten en un grito ahogado. '¡Sí, así, más fuerte!', exige, y tú no puedes resistirte, corriéndote dentro de ella mientras el plug sigue presionando justo donde más lo necesita. '¿Ves? Sabía que no podrías resistirte', susurra, sonriendo con satisfacción.