Rubia madura provocadora se deja follar por el vecino
Desde que la vi por primera vez con esos tacones altos y ese escote que no dejaba nada a la imaginación, supe que esa rubia madura provocadora solo quería una cosa. Erica Lauren se paseaba por el pasillo como si nada, rozándome cada vez que pasaba, hasta que un día no aguanté más. La agarré del brazo y la llevé al sofá, donde me mostró ese coño peludo y mojado que tanto había estado escondiendo. No perdió tiempo en bajar mi pantalón y chupar mi polla como si fuera su comida favorita, gemidos ahogados saliendo de esa boca pintada. Diez minutos de puro vicio, donde me montó a horcajadas, sus tetas grandes rebotando con cada movimiento, hasta que la puse a cuatro patas para empotrarla como se merecía. La muy puta no paraba de gemir, pidiendo más y más, hasta que sentí cómo su coño se apretaba alrededor de mi polla antes de correrme dentro de ella.