Rossmexicana: esposa infiel empotrada con el vecino y su dildo gigante
Esa tarde en la cocina, mientras mi marido trabajaba, decidí vengarme de sus mentiras. El vecino, ese cabrón de mirada pícara, ya me había estado mirando el culo por semanas, y hoy no me resistí. Te voy a contar cómo me abrió las nalgas con sus dedos antes de meterme el dildo hasta que grité. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo me corría con esa verga de goma? Primero me chupó los pezones hasta ponerme la piel de gallina, luego me dio vuelta y me hizo arquear la espalda para que su polla falsa me partiera el coño. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, hasta que sentí el juguete rozarme el cuello del útero. El vecino, ese hijo de puta, me agarró de las caderas y me clavó el dildo una y otra vez, mientras yo me mordía los labios para no despertar a los niños. El sonido de mi coño mojado al chocar contra el plástico era obsceno, y cuando por fin me vine, el orgasmo me dejó temblando. La próxima vez, te juro que no será con un dildo, sino con la polla de verdad de mrblue. Y tú, ¿aguantarías verme así?