Puta brasileña anal se abre para mi polla
El vestido ajustado de Gabbie Luna apenas cubría ese culo redondo que llevaba horas moviendo frente a mí. Sabía que la puta brasileña anal quería provocarme, pero no imaginaba que terminaría con las piernas abiertas y mi polla enterrada en su culo. Cuando por fin la agarré del pelo y le metí la verga de golpe, gritó como si nunca le hubieran reventado el culo así. La muy zorra se retorcía, pero yo no soltaba ese culo prieto que se tragaba cada centímetro. En más de diez minutos de escena, le di vuelta y vuelta, empotrando hasta que sus gemidos se volvieron roncos. La muy puta brasileña anal no paraba de pedir más, pero cuando le corrí dentro, se quedó temblando con la cara contra el colchón. Al final, solo quedó el rastro de su pintalabios manchado en mi camisa.