Polla negra destrozando el coño de CreamForMeBaby
Su verga era un arma dulce, enorme, y él sabía cómo usarla para hacerme gemir como si fuera la primera vez. ¿Te imaginas estar en su lugar, viéndome arquearme mientras me empotraba contra la cama? Porque si ese cabrón se quedó con algo que era mío, ahora yo me quedo con su polla hasta que ya no pueda caminar. Te voy a contar cómo fue: empezó chupándome las tetas, mordiéndome los pezones hasta que sentí el dolor mezclarse con el placer, y luego me dio vuelta de un tirón para ponerme a cuatro patas. Su mano me abrió el culo mientras con la otra me tiraba del pelo, y en un segundo ya tenía toda su verga enterrada en mi concha, empujando tan fuerte que las paredes de mi coño se apretaban contra él como si no quisieran soltarlo. Cada vez que entraba, sentía cómo mi jugo le chorreaba por los huevos, y los gemidos se me escapaban sin control. Me encanta que me miren así, con esa cara de odio y lujuria, como si quisieran matarme de placer. Él estaba celoso de algún idiota que tuvo antes lo que ahora era suyo, y yo le dejaba ver cómo su verga me hacía perder la cabeza. En misiónero, me abrió las piernas hasta que casi me dislocó las caderas, y cuando me penetró así, de una sola estocada, sentí que me llegaba hasta las tripas. La camilla temblaba con cada embestida, y cuando por fin se corrió, su leche me llenó hasta que goteaba por mis muslos. ¿Te gustaría estar en su lugar o ser tú quien me hace esto?