Pola Sunshine te chupa la polla y te llena la cara de leche en el baño
Te voy a contar cómo fue mi tarde de locura con Vira Gold, cuando nos encerramos en el baño de su casa y no pudimos resistirnos. El riesgo de que su marido entrara en cualquier momento me ponía más cachonda, así que empecé a chuparle la polla con desesperación, sintiendo cómo se endurecía en mi boca mientras él me agarraba del pelo. Mis labios apretaban su verga hasta que empezó a gemir, pero teníamos que callarnos, ¿te imaginas si nos descubrían? Cada vez que pasaba alguien por el pasillo, Vira me apretaba más fuerte contra la pared y yo seguía chupando, sintiendo su leche caliente llenarme la boca antes de que me la escupiera en la cara. Mis tetas rebotaban mientras me movía, y él me miraba con esa sonrisa de satisfacción, como si supiera que nadie me follaba como él. Al final, me susurró al oído: '¿Ves cómo te gusta ser mi puta?', y yo solo pude gemir de placer, sabiendo que volveríamos a hacerlo otra vez.