Nuria Millan reta a Papi a que le rompa el culo en la piscina
Yo ya estaba mojada antes de que él llegara, con el culo temblando de ganas de que me empotrara contra los azulejos de la piscina. Le dije que si era hombre de verdad, que me llenara el culo de leche sin piedad, pero él solo sonrió y me hizo arrodillarme primero. Me agarró del pelo mientras me metía la polla hasta las pelotas en la boca, escupiendo y ahogándome con cada embestida. Cuando por fin me dio la vuelta, me abrió el culo con los dedos y me lamió el ano hasta que gemí como una perra en celo. Luego me penetró de una estocada, haciéndome gritar mientras el agua salpicaba con cada movimiento. Le rogué que me follara más duro, que me partiera el culo en dos, pero él solo se rió y me dio la vuelta otra vez, empalándome en cuatro patas mientras me azotaba las nalgas. Cuando por fin se corrió, lo hizo dentro de mí, llenándome hasta que el semen me goteó por los muslos. Papi Rodríguez se quedó mirándome, con la polla aún dura, sabiendo que había ganado la apuesta.