Novinha de mini saia chupa y se deja llenar en el swing con el Tio Safado
La luz tenue del club de swingers parpadea sobre mi falda corta mientras me arrodillo frente a la polla dura del Tio Safado, que me mira con esa sonrisa de saber que me está robando lo que otro hombre nunca tuvo. Mi coño ya está mojado antes de que me agarre del pelo y me empuje contra su verga, ahogándome con cada embestida hasta que mis lágrimas corren y la saliva gotea de mi barbilla. El marido de al lado mira, impotente, mientras el Tio Safado me levanta y me empala contra la pared, sus manos apretando mis caderas para clavarse hasta hacerme gemir. Cada vez que me llena de leche, siento cómo gotea por mis muslos, pero él no para, me gira y me obliga a chupar de nuevo, escupiendo sobre su polla antes de metérmela otra vez. En más de 10 minutos de escena, me usa como su puta personal, corriéndose dentro de mí una y otra vez mientras el otro tipo se toca, celoso, sin poder hacer nada. La próxima vez, le haré tragar mi coño mojado hasta que no quede duda de quién manda aquí.