Noni se sorprende con una polla negra que la parte en dos
La tienes frente a ti, temblando cuando te ve llegar con esa verga gruesa que no puede dejar de mirar. Noni no esperaba que la noche terminara así, pero cuando te agachas y le levantas el vestido, descubre que su coño ya está mojado antes de que siquiera la toques. Te arrodillas y le separas los labios con los dedos, sintiendo cómo se estremece cuando tu lengua recorre su raja hasta el clítoris. Ella jadea, pero el verdadero shock viene cuando te paras y le muestras la polla negra bien dura, más grande de lo que imaginaba. Sus ojos se abren como platos cuando la agarras y la guías hacia su entrada, pero ya no hay vuelta atrás: de un solo empujón, la penetras hasta que sus muslos tiemblan. Nixie Soft, que estaba mirando desde un rincón, se muerde el labio al ver cómo la embistes contra la pared, cada estocada más profunda que la anterior. Noni grita cuando sientes cómo su coño se ajusta a tu verga, apretándote como si no quisiera soltarte. Te inclinas para chuparle los pezones mientras la follas, y ella arquea la espalda, gimiendo tu nombre entre dientes. Sabes que está a punto de explotar cuando sus uñas se clavan en tu espalda, pero no paras: la levantas y la empalas contra el sofá, sintiendo cómo su coño se contrae alrededor de tu polla. Cuando por fin te corres dentro de ella, Noni se queda quieta, con la respiración agitada, preguntándose cómo demonios llegó a esto... pero sobre todo, cuándo volverá a sentirte así de adentro.