Nixie Soft se deja empotrar en su noche de bodas
Llevaba días imaginando cómo sería sentir esa polla negra gruesa dentro de mí, y cuando por fin llegó la noche de bodas, no pude esperar ni un segundo más. Desde que lo vi entrar al cuarto con esa mirada de depredador, supe que iba a romperme el coño sin piedad. Me arrodillé frente a él, le bajé los pantalones y empecé a chuparle la verga con desesperación, sintiendo cómo se ponía más dura entre mis labios. Él me agarró del pelo, me levantó y me tiró sobre la cama, abriéndome las piernas de una patada. 'Hoy te voy a follar como nunca, puta', me dijo mientras me escupía en el coño y me metía los dedos hasta hacerme gemir. Cuando por fin me la clavó de una estocada, sentí cómo su polla enorme me abría el culo y el coño al mismo tiempo, llenándome por completo. Cada embestida era más fuerte que la anterior, y yo solo podía gritar mientras él me agarraba las tetas y me mordía los pezones. En más de 11 minutos de escena, me hizo correrme tres veces antes de vaciarse dentro de mí, dejándome temblando y con su leche goteando por mis muslos. '¿Ves lo bien que te queda mi verga, perra?', me dijo mientras se limpiaba la polla en mi coño mojado, y yo solo pude asentir, sabiendo que esto era solo el principio.