Negro dotado follando a un joven provocador
"¿Vas a seguir mirándome o te atreves a tocar?" Lukas Andretto susurró mientras se ajustaba el short, dejando al descubierto la marca de su polla dura bajo la tela. Jhulian Moura no pudo evitar sonreír, sabiendo que su juego de provocación estaba funcionando. Durante días, el negro dotado follando con esa mirada lo había vuelto loco, enviándole fotos de su verga gruesa y rozándose contra él en el gimnasio. Esa tarde, en el vestuario vacío, Lukas no aguantó más y lo empujó contra la pared. "Tanto tiempo provocándome, puta, ahora te la vas a tragar entera", gruñó mientras le bajaba los pantalones. La polla de Jhulian ya estaba dura, pero cuando el negro dotado follando se arrodilló frente a él, un gemido se le escapó. La lengua caliente de Lukas recorrió su verga antes de engullirla hasta la garganta, haciendo que sus piernas temblaran. "Así, chupa esa polla, perra", jadeó Jhulian, enredando los dedos en el pelo rizado de su compañero. Pero Lukas no se detuvo ahí, con un giro brusco, lo volteó y hundió su verga negra en ese culo apretado de una sola estocada. "¡Ah, mierda! ¡Tan grande!" gritó Jhulian, sintiendo cómo lo abrían en canal. Cada embestida hacía que sus pelotas chocaran contra el culo del joven, el sonido húmedo de sus cuerpos mezclándose con los gemidos. "¿Te gusta que te folle como a una perra, zorra?" el negro dotado follando no paraba de preguntar mientras lo empotraba contra la pared, sus manos grandes apretando las nalgas de Jhulian para hundirse más. El sudor les corría por la espalda cuando Lukas aceleró el ritmo, clavándose hasta el fondo una y otra vez, hasta que Jhulian sintió el chorro caliente inundándole las entrañas.