Mi amiga infiel Colom Leona obedece todas tus órdenes
Colom Leona se arrodilla frente a ti y espera tus órdenes con las manos en las rodillas. Tú le indicas que se quite la ropa despacio y ella cumple cada paso mirando al suelo por la humillación que siente. Sientes su lengua recorriendo tu polla desde la base hasta la punta cuando le ordenas chuparla con ganas. La sujetas fuerte del pelo para controlar el movimiento y ella acepta sin protestar porque sabe quién manda aquí. Le metes la mano entre las piernas y notas su coño ya empapado de excitación por la sumisión que le impones. La giras y la empotras contra la pared para follarla desde atrás mientras le das órdenes de mover las caderas como una esclava. Ella pide permiso para correrse con voz entrecortada y tú la haces esperar hasta que decidas soltarla en un orgasmo intenso. El choque de sus nalgas contra tus caderas produce un sonido húmedo que aumenta el control que tienes sobre ella. Cambias de posición y la obligas a montar encima de ti pero sin dejar que se mueva hasta que suplique de nuevo. Al final la dejas terminar con la condición de que limpie todo con la boca después. Sientes cada contracción de su cuerpo cuando finalmente le permites el placer que tanto ha rogado. Su respiración agitada te confirma que ha entendido su rol por completo.