Maya Rose se deja rellenar con la polla de Maximo Garcia
Corriendo hacia el sofá, Maya Rose se agarra la blusa mientras Maximo Garcia ya la empuja contra el mueble, respirando fuerte para no gritar. La rubia sabe que su marido está a punto de llegar, pero no puede evitar gemir cuando él le levanta el vestido y le hunde dos dedos en el coño, que ya está empapado. Cada roce de su polla contra el culo la hace temblar, imaginando que alguien podría entrar en cualquier momento. Maximo la obliga a mirarlo mientras le muerde los labios, los dedos de él explorando su agujero apretado antes de meterla de una estocada, haciendo que Maya se muerda el labio para no chillar. Las caderas de él chocan contra su culo una y otra vez, el sonido de la piel golpeando entre los jadeos ahogados. Ella no puede evitar apretar los muslos cada vez que el vaivén la lleva al borde, pero Maximo la obliga a seguir, sus manos en sus caderas para controlarla. Cuando él le dice que va a correrse en su culo, Maya solo piensa en que podrían pillarlos, pero ya no puede parar. La polla de Maximo se hincha dentro de ella, marcando su culo con cada embestida, hasta que por fin se vacía, y Maya solo desea que nadie los haya escuchado.