Max Lorde suplica por la polla dura de Christian Wilde
El sonido de la respiración agitada de Max Lorde llena la habitación mientras se arrodilla frente a Christian Wilde, sus manos temblorosas acariciando la polla gruesa que ya se levanta con anticipación. Christian Wilde sonríe con malicia, sabiendo que Max Lorde está desesperado por vengarse de alguien, y eso lo excita aún más. Le agarra el pelo con fuerza, obligándolo a abrir la boca de par en par mientras empuja su verga hasta las pelotas, haciendo que Max Lorde se atragante con cada embestida. La saliva gotea por su barbilla mientras Christian Wilde lo penetra sin piedad, disfrutando de cómo Max Lorde gime y suplica por más, su culo apretado temblando con cada golpe. Christian Wilde no tiene piedad, lo embiste con fuerza, sus caderas chocando contra el trasero de Max Lorde, que ya está empapado de sudor y deseo. Max Lorde clava las uñas en las sábanas, su cuerpo arqueándose mientras Christian Wilde lo domina por completo, follándolo con una intensidad que lo deja sin aliento. En más de 10 minutos de escena, Christian Wilde no se detiene, su polla dura como el acero entrando y saliendo del culo de Max Lorde, que ya no puede contener sus gemidos de placer. Cuando finalmente Christian Wilde se corre dentro de él, Max Lorde se derrumba, exhausto pero satisfecho, mientras Christian Wilde se limpia la boca con una sonrisa de satisfacción. El otro hombre, que observaba desde la esquina, aprieta los puños al ver cómo su ex ha sido tomado con tanta brutalidad.