Malen Rich le dio una mamada jugosa a su padrastro
La habitación olía a sudor y perfume barato cuando la vi entrar con esa sonrisa de desafío. Malen Rich, con su pelo rubio cayendo sobre los hombros y sus tetitas pequeñas rebotando, se arrodilló frente a mí y me miró fijamente. '¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a hacer?', me dijo mientras agarraba mi polla dura con sus manitas. Yo le respondí que no iba a ser ella quien me hiciera rogar, y entonces empezó a chuparme como una experta, metiéndosela hasta las pelotas sin dejar de gemir. Sus labios carnosos envolvían mi verga mientras sus dedos jugaban con mis huevos, y cada vez que la sacaba para lamer la punta, yo le agarraba la cabeza y la empujaba de vuelta. El sonido de su garganta ahogándose con mi polla me ponía más caliente, y cuando empezó a masturbarme con una mano mientras me chupaba, supe que iba a correrme en su boca. 'Trágatelo todo, puta', le ordené, y ella obedeció, tragando cada gota de mi leche caliente sin dejar ni una gota. Cuando terminé, su maquillaje estaba corrido y su boca brillaba con mi semen, pero lo que más me gustó fue ver su tanga tirado en el suelo, manchado de su propia excitación.