Madrastra rubia tetona se folla al hijastro con la polla de Max Fills
Estabas en el sótano revisando las tuberías como buen hijastro responsable, pero en el momento en que la madrastra rubia bajó con solo una camisa abierta, todo se fue a la mierda. La camisa apenas cubría sus tetas enormes, los pezones rozaban el tejido, y cuando se agachó para "ver el problema", su culo redondo quedó a centímetros de tu cara, el tanga blanco casi trasparente marcando ese coño ya mojado. Sabías que esto estaba mal, que era tu madrastra, pero cuando te miró con esos ojos verdes y lamió los labios diciendo '¿Tan duro estás por mí?', la mano ya se te iba sola a su muslo, subiendo hasta ese coño caliente que chorreaba. La empujaste contra la pared, le arrancaste el tanga de un tirón y te hundiste entre sus piernas de una estocada, sintiendo cómo su carne prieta te apretaba hasta las pelotas. Gritó, pero no de dolor, sino de placer, y cuando empezó a montarte como una diosa, con esas tetas botando en tu cara, perdiste el control. La agarraste del pelo, le azotaste el culo mientras ella gemía 'Más duro, más duro', y cuando te corriste dentro, ella siguió follándote, cabalgando hasta que el orgasmo la dejó temblando. Sabías que esto no podía salir así, pero en ese momento, con su leche chorreando por sus muslos, solo pensabas en volver a meter esa polla enorme de Max Fills en ese coño prohibido.