Madrastra provocadora termina llena de leche por su culpa
—¿Te gusta lo que ves, pasito?— susurró Anai Love mientras se ajustaba la tanga frente al espejo, sabiendo perfectamente que su hijastro la estaba espiando. Ella llevaba días provocándolo: fotos en ropa interior, rozándose contra él al pasar, dejando la puerta del baño entreabierta. Pero esta vez fue demasiado, y cuando Brady Bud la vio arqueando la espalda con ese culo perfecto al aire, no pudo aguantar más. La agarró de las caderas y la empotró contra la pared, metiéndole la polla hasta las pelotas mientras ella gemía como una loca. Rauls Bud no se quedó atrás, acercándose para chuparle los pezones mientras su hermano le partía el coño con embestidas brutales. Anai Love no paraba de gritar, pidiendo más, más duro, hasta que los dos hermanos le llenaron el coño de leche a chorros. Imagínate su cara cuando terminó, con la boca abierta, el cuerpo temblando y el coño chorreando semen de dos pollas diferentes. Se quedó mirándolos, jadeando, mientras la leche le resbalaba por los muslos.