Luke Hudson y su novio se retan a follar como bestias
Te lo imaginas: el sudor de Luke Hudson resbala por esos abdominales marcados mientras te desafía con una sonrisa. '¿Crees que puedes manejar esto, cariño?' te dice, agarrándote la polla con fuerza. Te la chupa con ganas, sintiendo cómo su lengua recorre cada centímetro, y cuando te la mete entera de golpe, gimes sin poder evitarlo. El reto está lanzado: ver quién se corre primero. Te la clava hasta las pelotas, golpeando justo donde duele, y cada embestida te hace gemir más fuerte. 'No te detengas', le suplicas, pero él solo sonríe, sabiendo que ya te tiene donde quiere. Te agarra las caderas y te empotra contra la pared, sintiendo cómo su polla gruesa te llena por completo. El sonido de la piel chocando resuena en la habitación, y cuando por fin te corren dentro, te deja temblando. '¿Ves? Sabía que no podrías resistirte', te susurra al oído, y solo puedes reírte, derrotado pero satisfecho.