Kiki Minaj desafía a Ronny Rosetti en un gangbang alemán lleno de leche
Esa noche en el cuarto de hotel, yo ya sabía que Ronny Rosetti no iba a durar mucho. Le dije que si creía poder manejar mi boca y mi coño al mismo tiempo, que se preparara porque iba a chupar, follar y correrme como nunca. Empecé arrodillada, tragándome su polla entera de golpe mientras Big George me embestía por atrás, sus manos apretándome las tetas hasta dejar marcas. Ronny gemía como un puto, sus dedos enredados en mi pelo mientras yo lo ahogaba con mi garganta, sintiendo cómo su verga palpitaba contra mi lengua. No le di tregua: cada vez que intentaba respirar, yo movía las caderas hacia atrás, empalándome hasta que sus bolas chocaban contra mi culo. Big George no se quedó atrás, sus embestidas tan fuertes que el espejo del cuarto temblaba. Ronny no aguantó más y me llenó la boca con su leche espesa, pero yo seguí chupando, limpiándolo hasta la última gota. Cuando me levanté, su cara era de puro shock: nunca había visto a una mujer disfrutar tanto mientras lo dejaba seco. Al final, fue él quien terminó rogando que lo dejara respirar.