Karma Kaze reta a Mr Fantasmic a ver si aguanta su ritmo
Karma Kaze no se anda con rodeos, le echa un vistazo a la polla de Mr Fantasmic y le lanza un reto directo: «¿Crees que puedes manejarme?». Él acepta el desafío sin dudarlo, pero desde el primer momento queda claro que ella no va a poner las cosas fáciles. Se arrodilla frente a él y le agarra la verga con ambas manos, chupando con una intensidad que lo hace gemir desde el primer segundo. La saliva le chorreaba por la barbilla mientras lo trabajaba, moviendo la cabeza con un ritmo que no le daba respiro. Mr Fantasmic intenta mantener el control, pero cada vez que ella profundiza la garganta, sus dedos se clavan en las sábanas. Cuando ya no puede más, la empuja contra la pared y la levanta en el aire, empotrándola contra la superficie con un solo movimiento. Las piernas de Karma se enredan alrededor de su cintura mientras él le mete la verga hasta que las caderas chocan contra su culo, cada embestida más fuerte que la anterior. Ella grita, pero no de dolor, sino de excitación, retándolo a ir más duro. La lencería negra que lleva puesta se le pega al cuerpo sudoroso, y el sonido de la piel golpeando contra la piel resuena en toda la habitación. Mr Fantasmic no se detiene, la gira y la pone a cuatro patas, agarrándole las caderas con fuerza mientras la penetra desde atrás. El coño de Karma está tan mojado que cada vez que se retira, el sonido es obsceno. Ella se retuerce, mordiendo la almohada para ahogar sus gemidos, pero no puede evitar gritar cuando él le da una nalgada que le quema la piel. El juego de poder se intensifica, y aunque él cree que tiene el control, Karma lo sorprende moviéndose contra él, apretando los músculos internos para hacerle perder la cabeza. Al final, cuando él se corre dentro de ella, Karma sonríe, sabiendo que, aunque él ganó esta ronda, la próxima vez será ella quien lo deje temblando.