Julie Cash recibe un masaje que la deja empapada y con el culo lleno
La agarras por las caderas mientras ella gime, confundida por el mensaje que leíste mal, pero ahora no hay vuelta atrás. Te la comes el coño depilado con furia, sabiendo que este cuerpo de tetas falsas y nalgas tatuadas perteneció a otro, y eso te enciende más. La volteas de golpe, le abres las piernas y le metes los dedos hasta que chorrean, sintiendo cómo se retuerce de placer. La empotras contra el diván, hundiéndote en su culo prieto mientras ella grita tu nombre, Lee, como si quisiera borrar al otro tipo de su mente. Le das con todo, sintiendo cómo el tatuaje de su espalda se mueve con cada embestida, hasta que el semen te quema y le llenas el culo sin piedad. La miras correrse, temblando, con el piercing del ombligo brillando de sudor, y sabes que esto no es un masaje, es venganza.