Julia Steinkopf se deja empotrar el culo con dos pollas a la vez
—'No pares, cabrón, métemela hasta que me duela'— Julia Steinkopf gimió mientras Paulo Machy la sujetaba contra el sofá, con su polla gruesa ya enterrada hasta las pelotas en el culo apretado de la trans. Rodrigo Alemao no perdió tiempo y se colocó detrás, empujando su verga contra el otro agujero, listo para romperla en dos. La escena era un riesgo constante: en cualquier momento podía entrar alguien de la casa, pero eso solo los excitaba más. Julia mordió la almohada para ahogar sus gritos mientras Paulo le agarraba las tetas, tirando de los pezones con fuerza. Rodrigo le azotó el culo rojo antes de clavársela de una estocada, haciendo que Julia arqueara la espalda como una gata en celo. El sonido de carne golpeando carne resonaba en la habitación, mezclado con los gemidos ahogados de Julia y los gruñidos de los hombres. Paulo aceleró el ritmo, embistiendo con furia mientras Rodrigo le agarraba las caderas para hundirse más profundo. Julia sudaba, con el cuerpo temblando entre el dolor y el placer, sintiendo cómo las dos pollas la llenaban por completo. Paulo fue el primero en correrse, disparando su leche caliente contra las paredes del culo de Julia, pero Rodrigo no se quedó atrás: con un último empujón brutal, se vació dentro de ella, llenándola hasta rebosar. Julia quedó temblorosa, con el culo abierto y dolorido, pero ya imaginando la próxima vez que se atrevería a tanto. La próxima vez, promete, será en el baño de la oficina, donde cualquiera podría pillarlos.