Ju Devil me dejó llenarle el coño de leche
—'No me dejes así, cabrón, métemela ya'— me gritó Ju Devil mientras se agarraba las tetas y me miraba con esa cara de puta que tiene. Yo no me hice de rogar, le di un azote en el culo que resonó en toda la habitación y la empujé contra la pared. 'Abre bien esa boca, perra', le ordené, y ella obedeció al instante, chupándome la polla como si le fuera la vida en ello. Sentí cómo sus labios apretaban mi verga mientras le agarraba el pelo con fuerza, tirando hacia atrás para que me mirara mientras la follaba la garganta. 'Así, muy bien, tragona', le dije, y ella gimió con mi polla en la boca, los ojos llenos de lágrimas. Luego la giré y la puse a cuatro patas, separándole las nalgas para ver su coño mojado y su culo apretado. 'No te muevas, puta', le advertí, y de una estocada se la metí hasta que las caderas chocaron. Ju Devil gritó, pero yo no paré, embistiendo duro mientras le agarraba las caderas y le clavaba los dedos en la carne. 'Dime que eres mi puta', le exigí, y ella solo pudo gemir 'Sí, sí, soy tu puta' entre jadeos. Le di más fuerte, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi polla, hasta que no aguanté más y me corrí dentro de ella, llenándole el coño de leche. Cuando saqué la polla, vi cómo el semen le goteaba por los muslos, y ella se quedó temblando, con la cara sudada y los labios hinchados. En más de 12 minutos de escena, la dejé marcada, con mi semen escurriéndose de su coño y el culo todavía enrojecido por mis azotes.