Josie Jagger se deja empotrar por su hermanastro en el culo
“¿Te gusta así, perra?”, le susurré al oído mientras le clavaba la polla hasta las pelotas en su culo apretado. Josie Jagger había estado provocándome toda la semana, mandándome fotos con esos leggings ajustados que marcaban su culo redondo, rozándose contra mí cada vez que pasaba por mi lado. Sabía que no aguantaría mucho más, y cuando por fin la atrapé en mi habitación, no hubo escapatoria. La tiré sobre la cama, le bajé los pantalones y le metí los dedos en el coño mojado antes de que pudiera protestar. Gemía como una puta en celo mientras le chupaba los pezones y le abría el culo con los dedos, preparándola para mi verga gruesa. Cuando la penetré por atrás, gritó, pero no de dolor, sino de placer, pidiéndome que le diera más duro. La embestí sin piedad, sintiendo cómo su culo se ajustaba a mi polla como un guante, hasta que no pude aguantar más y me corrí dentro de ella, llenándole el culo de leche espesa. Cuando terminé, Josie estaba temblando, con el cuerpo cubierto de sudor y los labios hinchados de tanto chupar mi verga. Se quedó mirándome con los ojos vidriosos, sabiendo que no había sido suficiente, que volvería a provocarme para que la follara otra vez.