Jordanne Kali se deja romper el culo por el macho de polla dura
Jordanne Kali llevaba días volviéndome loco con sus mensajes picantes y sus fotos en tanga, rozando mi polla cada vez que pasábamos cerca en la cocina. Sabía que lo hacía a propósito, frotando su culo redondo contra mi entrepierna mientras me susurraba al oído que no podía esperar para que se la metiera toda. Cuando por fin la empujé contra la pared, mi polla ya estaba temblando de lo mojada que la tenía, y Jordanne gimió como una perra en celo al sentir cómo la abría de una sola estocada. Sus tetas rebotaban con cada embestida mientras yo le apretaba las caderas, sintiendo cómo su culo se cerraba alrededor de mi verga como un guante ajustado. La volteé de golpe y le hice abrirse bien de piernas, hundiéndome hasta las pelotas mientras ella gritaba que más duro, más fuerte, que le partiera el culo. Cuando me corrí, el semen le chorreó por los muslos mientras Jordanne se agarraba la cara, todavía temblando. El tanga que llevaba antes yacía hecho jirones en el suelo, y mi marca de saliva aún brillaba en su cuello.