John Gay se cobra su venganza con un culo perfecto
Esa tarde en el apartamento de su ex, John Gay entra sin avisar y encuentra a su rival desnudo frente al espejo. La rabia le quema las venas mientras mira el culo redondo y firme que tanto deseó, ahora prohibido. Se acerca por detrás, agarra las nalgas con fuerza y presiona su polla dura contra la raja mojada. El otro gime al sentir el contacto, pero John no perdona: le muerde el cuello mientras empuja su verga gruesa de una estocada, llenando el culo hasta las pelotas. Cada embestida es un castigo, cada gemido una victoria. Las manos de John aprietan las caderas con furia, marcando huellas rojas en la piel sudada. El ex intenta escapar, pero John lo empuja contra la pared, follándolo con saña hasta que el semen caliente le inunda las entrañas. Cuando termina, John se aparta y ve el semen goteando entre las piernas del otro, mezclado con su propia saliva. La camisa blanca del ex queda tirada en el suelo, manchada de sudor y semen.