Jason Collins y Eddie Patrick se follan con tatuajes y pollas duras
La sala de pesas estaba vacía, el sudor aún pegajoso en las colchonetas, y el aire olía a cuero y testosterona. Te voy a contar cómo Eddie Patrick llevaba semanas jugando con Jason Collins, rozando su cuerpo sudado al pasar, mandándole fotos de su culo apretado en calzoncillos ajustados, hasta que Jason ya no aguantó más. Lo empujó contra la pared, le bajó los pantalones de una patada y le metió la mano en el culo, sintiendo cómo su agujero mojado se apretaba alrededor de sus dedos. Eddie se rio, pero cuando Jason le dio la vuelta y le clavó la polla hasta las pelotas de una estocada, los gemidos le salieron sin control. Jason le agarró el pelo, le metió la cara en el coño mientras lo empotraba, y Eddie mordió la colchoneta para no gritar. En más de 10 minutos de escena, Jason le llenó el culo de leche, y cuando se separaron, el pantalón de Eddie quedó tirado en el suelo con una mancha blanca en el muslo.