Ella lo reta a follar sin parar en 13 minutos
Esa tarde en el apartamento de él, Ebony Hot Babe llegó con una sonrisa pícara y un desafío entre los labios: ver si aguantaba su ritmo. Se quitó el abrigo dejando ver su cuerpo perfecto, el culo prieto apretado en unos jeans ajustados, y le dijo que si no la hacía gemir en menos de 13 minutos, ella se iría sin que la tocara. Él, con la polla ya dura, la empujó contra la pared y le bajó los pantalones de un tirón, metiendo los dedos en su coño mojado sin avisar. Ella gritó, pero no de dolor, sino de placer, arqueando la espalda mientras él le mordía los pezones. La levantó en el aire y la empotró contra la pared, clavándosela hasta que las caderas chocaron, sintiendo cómo su pene rozaba cada rincón de su vagina. Ella le arañó la espalda, pidiéndole más fuerte, más rápido, mientras él la penetraba con embestidas profundas, haciendo que su clítoris vibrara con cada movimiento. En la cama, él la puso a cuatro patas y le dio nalgadas antes de entrar de nuevo, esta vez desde atrás, agarrándole las tetas mientras la follaba sin piedad. Ella gemía, suplicando que no parara, pero él solo reía, disfrutando de cómo su coño se apretaba alrededor de su verga. Cuando por fin se corrió, él la hizo chupársela limpia, y al terminar, ella le dijo: '¿Ves? No fuiste suficiente para mí.'