El viejo pervertido apuesta que la hace correrse
El crujido de la puerta al cerrarse resonó como un desafío entre ellos, King Of Desire y Jovencita Colegiala, dispuestos a probar quién aguantaba más. Ella, con ese culo prieto y ese coño ya mojado antes de empezar, le lanzó una mirada que decía «¿crees que me vas a dominar?». Se arrodilló frente a él, chupando su polla con una seguridad que lo hizo gruñir, mientras sus grandes tetas rebotaban con cada movimiento. El viejo metió los dedos en su culo aceitado, apretando y estirando la piel morena hasta que ella gimió, pero no pidió tregua: lo mordió el labio y lo empujó sobre la cama. Montó su cara sin piedad, frotando su coño hinchado contra su boca hasta que él no pudo respirar, entonces lo tomó de la polla y se la clavó hasta las pelotas, rebotando con fuerza mientras él le agarraba las caderas para hundirse más. Cada embestida hacía temblar la cama, sus tetas saltaban y el ruido de sus cuerpos chocando llenaba el aire. Él le dio una nalgada tan fuerte que su culo quedó marcado, pero ella solo gritó «¡más!», arqueándose para que él le metiera más dedos en el culo mientras follaban. En más de 11 minutos de escena, sudor, gemidos y piel enrojecida, ella lo desafió a correrse antes que ella, pero él no se rindió: la tiró de espaldas y le empotró desde atrás, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de su polla. Cuando ella ya no pudo más, gritó su nombre y se corrió, temblando, pero juró que la próxima vez ganaría. La próxima vez será aún más salvaje.