Dos vergas enormes destrozan el culito apretado de un twink
—¡Joder, qué polla más gorda tienes!— susurró el twink mientras acariciaba el miembro de Sandro Jenner, pero lo que no esperaba era que el otro también sacara una verga igual de gruesa. En menos de 13 minutos de escena, el chico se encontró empalado entre dos machos que no dudaron en turnarse para romperle el culo. Primero le metieron la polla hasta las pelotas mientras él gemía como un cerdo, con el rostro contraído de placer y dolor. Luego, cuando creyó que no aguantaría más, el otro le agarró la cabeza y le clavó la verga hasta el fondo de la garganta, ahogándolo en saliva. El twink no podía creer lo mojado que estaba su culo, cómo se le cerraba alrededor de esas vergas gruesas que lo taladraban sin piedad. Cuando por fin le llenaron el ano de leche, sintió un calor que le recorrió todo el cuerpo, pero lo que más lo excitó fue descubrir que le encantaba que lo trataran como una puta sumisa. Ahora solo pensaba en repetirlo, en que lo follaran así otra vez, en que nadie lo viera tan sucio y necesitado.