Chica ladrona se deja follar por el guardia de seguridad Tommy Gunn
El sonido de sus tacones resonando en el pasillo vacío te pone la polla dura antes de verla. Aubree Ice, la ladrona de condones, te mira con esos ojos verdes mientras se muerde el labio, sabiendo que te tiene en sus manos. Lleva ese vestido ajustado a propósito, rozándose contra ti cada vez que pasa, enviándote fotos de su coño mojado para provocarte. No aguantas más y la arrinconas contra la pared, sintiendo cómo su respiración se acelera cuando le arrancas la ropa interior. Le metes los dedos en el coño, sintiendo cómo se contrae alrededor de ellos, y ella gime fuerte, pidiendo más. La levantas y la empotras contra la pared, clavándosela hasta que sus caderas chocan contra las tuyas. Sientes cómo su coño apretado te aprieta la polla mientras la follas sin piedad, escuchando sus gemidos cada vez más fuertes. Ella te clava las uñas en la espalda, pidiendo que la llenes, y tú no puedes resistirte. La llevas al suelo y la montas como una perra en celo, sintiendo cómo su cuerpo tiembla bajo el tuyo. Cada embestida la hace gritar más fuerte, y cuando por fin te corres dentro de ella, sientes cómo su coño se aprieta alrededor de tu polla, ordeñándote hasta la última gota. Mientras te recuperas, ella te mira con una sonrisa pícara, sabiendo que la has pillado, pero también que no podrás olvidar este encuentro.