Cdzinha Olinda dejó que ese novinho le chupara la polla
Él me miró con esos ojos de cachorro y me preguntó: '¿Quieres que te la chupe?' Sabía que no debía, que esto estaba mal, pero mi coño ya estaba mojado solo de escucharlo. Le dije que sí, aunque mi mente gritaba que parara. Se arrodilló frente a mí, sus manos temblorosas acariciando mis muslos antes de agarrar mi verga con fuerza. La lamió despacio al principio, como si no supiera qué hacer, pero luego se animó y la metió entera en su boca caliente. Gemí sin poder evitarlo, sintiendo cómo su lengua jugaba con mi glande mientras sus dedos apretaban mis nalgas. Él no podía creer lo que estaba haciendo, pero tampoco quería parar. Me corrí en su boca y tragó todo, mirándome con culpa y deseo a la vez. La próxima vez, le haré tragar hasta el cuello del útero, aunque sepa que no debería.