CarlosSimoes descubre que su chica es una puta anal insaciable
Él no esperaba que su polla gruesa le cabría tan bien en el culo de ella, pero cuando la agarra de las caderas y la empotra contra la pared, todo cambia. Ella gime como una perra en celo, arqueando la espalda para que él la penetre más profundo, hasta que las caderas chocan con fuerza. La sorpresa de CarlosSimoes es mayúscula cuando descubre que su chica no solo lo aguanta, sino que le pide más, que le meta toda la verga hasta las pelotas. El sonido de los cachetes rebotando contra su vientre lo vuelve loco, y ella no para de gemir, pidiendo que la rompa sin piedad. Él la gira, la pone de rodillas y le clava la polla en el culo mientras le agarra el pelo, tirando hacia atrás para que lo mire mientras la llena de leche caliente. El orgasmo de ella es tan intenso que le tiemblan las piernas, y cuando él por fin se corre, lo hace con un gruñido que resuena en toda la habitación. Al terminar, queda una mancha húmeda en la alfombra donde ella se arrodilló, y la marca roja de sus dedos en las nalgas de ella, como prueba de lo duro que la empotró.