Ana le chupa la polla y Steven le parte el culo bien duro
Steven ya estaba con la polla a punto de reventar cuando la agarró del pelo y la obligó a arrodillarse, sintiendo cómo Ana abría la boca hasta que la tenía entera de golpe, tragando cada gota de saliva que caía. Te la oyes gemir ahogada mientras la empotradas contra la pared, el ruido de la puerta principal te pone nervioso, pero no puedes parar, la polla le rebota en el paladar y Ana se ahoga con cada empujón. La levantas del suelo y la llevas al sofá, le das la vuelta y le abres el culo con las manos, la tienes tan mojada que la polla se desliza hasta el fondo de un solo golpe, sintiendo cómo el culo se ajusta como un guante caliente. Ella agranda los ojos y tapa la boca para no gritar, los gemidos se le escapan entre los dedos, te miras el reflejo en el espejo y ves a Steven con la polla morada de tanto que la quiere descargar. Te oyes un golpe en la cocina y se te paraliza el corazón, pero Ana te agarra del culo y te clava las uñas, pidiéndote que le corras adentro, que le partas el culo de una vez. Sientes cómo el semen te sube por los huevos y la inundas hasta que la polla ya no da más, Ana se queda temblando con la boca abierta, jadeando contra el cojín. La próxima vez, te la llevarás al parque y te la cogerás entre los arbustos, donde cualquiera pueda pasar.