Amelie cabalgando mi polla hasta reventarme el culo
Te voy a contar cómo me puse ese vestido ajustado sabiendo que él no aguantaría verme el culo apretado así... Pasé toda la tarde rozándome contra él, mandándole fotos de mi trasero en tanga, hasta que al final no pudo más y me empotró contra la pared. ¿Te gustaría estar en su lugar? Imagínate mi culo bien abierto, chorreando, mientras me montaba como una perra en celo, gimiendo cada vez que su polla gruesa me partía hasta las pelotas. Sentía cada centímetro de su verga entrando y saliendo, mis nalgas rebotando contra sus muslos, y cuando por fin se corrió dentro, el calor de su leche me hizo gritar más fuerte. Al terminar, él estaba temblando, con los ojos vidriosos y las rodillas flojas, mientras yo me limpiaba su corrida que me escurría entre las nalgas.