Alina Lopez se desviste con furia mientras piensa en su ex
La habitación está bañada en luz tenue, el aire huele a perfume barato y a resentimiento. Alina Lopez se quita la ropa con movimientos bruscos, los dedos temblando de rabia mientras recuerda las palabras que le dijo él. Su culo redondo se balancea al ritmo de la música, sabiendo que alguien la observa, que alguien pagaría por verla así. Se agacha y separa las nalgas, dejando ver su coño húmedo y rosado, ya listo para ser penetrado. Las bragas caen al suelo, y ella se lame los labios mientras imagina que es él quien la mira, quien se muere por meterle la polla. Se toca los pechos pequeños pero firmes, pellizcando los pezones hasta que duelen, hasta que el dolor se convierte en placer. Se gira y se inclina sobre la cama, el culo en pompa, invitando a que alguien la empotre sin piedad. Pero no hay nadie, solo ella y su venganza. Se mete dos dedos en el coño, gimiendo fuerte, imaginando que es la verga de su ex la que la llena. Los saca chorreando y los lleva a su boca, chupándolos con avidez. Se corre así, sola, pero pensando en él, en cómo le gustaría verla ahora, cómo le gustaría estar aquí para follársela. Cuando termina, jadeando, se limpia la boca con el dorso de la mano y sonríe. 'Ojalá pudieras verme ahora, cabrón', murmura, saboreando su victoria.