Alienígena follando duro el culo de un teórico
El tipo llevaba meses obsesionado con teorías sobre ovnis y ahora frente a él tenía a una morena de curvas imposibles, piel verde brillante y una sonrisa perversa que le prometía llevarlo a otro planeta... sin boleto de regreso. Ella le agarró la polla con esos dedos largos y fríos mientras le susurraba al oído que las conspiraciones eran mentira, porque el verdadero secreto estaba en cómo iba a destrozarle el culo. Él se dejó caer en la cama con el coño de ella goteando sobre su cara, pero antes de que pudiera disfrutar, la alienígena lo volteó boca abajo y le escupió en el culo para que supiera lo que venía. Con un empujón brutal, esa verga de juguete strap-on que llevaba atada entre las piernas lo empaló hasta el fondo, haciéndolo gritar como un cerdo en el matadero mientras ella le clavaba las uñas en la espalda. El teórico intentó zafarse, pero ella lo inmovilizó con un brazo de acero y empezó a embestirlo como si quisiera partirlo en dos, cada golpe resonando en su vientre mientras el líquido caliente de su corrida le resbalaba por los muslos. La morena no se conformó con eso: le lamió el coño mojado antes de empujarle la cara contra el colchón y seguir follándoselo por el culo como si no hubiera mañana, su aliento putrefacto mezclándose con el olor a sexo y sudor. Él ya no podía ni gemir, solo jadear mientras ella le metía los dedos en la boca para que probara su propio sabor mezclado con el del lubricante sintético de su verga alienígena. Cuando por fin la alienígena sintió que el culo del pobre idiota ya no podía más, le ordenó que se corriera dentro de ella, pero él, exhausto y con la cabeza dando vueltas, solo atinó a eyacular sobre las sábanas mientras ella se reía a carcajadas y le decía que la próxima vez lo llevaría a su nave para seguir experimentando.