Alexa Chains muestra su culo gordo y se moja de placer
Él no podía creer lo que veía cuando Alexa Chains se acercó, balanceando ese trasero redondo y carnoso que lo volvía loco. Desde esa mañana, ella lo había estado provocando con mensajes picantes, fotos en ropa interior ajustada y rozando su cuerpo contra el suyo cada vez que pasaba. ¿Te gustaría estar en su lugar? Imagina sus manos apretando esas nalgas jugosas mientras la penetraba por detrás, sintiendo cómo su polla gruesa se hundía entre sus cachetes hasta hacerla gemir como una perra en celo. Alexa no aguantaba más, su coño chorreaba y su culo pedía a gritos ser llenado. Cuando por fin la empotró contra la pared, ella arqueó la espalda y le rogó que no se detuviera, que la follara más duro, que le diera hasta que no pudiera caminar. Cada embestida la hacía gritar más fuerte, sintiendo cómo su verga la partía en dos, cómo sus jugos goteaban por sus muslos. Al final, cuando él le soltó una corrida caliente en su trasero, Alexa solo podía pensar en una cosa: que esto no era suficiente, que quería más, que nunca se cansaría de sentir esa polla dentro de ella.