Tsukasa Hirata me domina con su polla en un POV casero
—'Ahora mismo es mía'— me susurró Honoka mientras me agarraba del pelo, y supe que no iba a parar hasta dejarme temblando. Llevábamos días mirándonos con esa tensión que se acumula en el aire, esos roces 'accidentales' que ya no eran tan accidentales, hasta que no aguantamos más y nos encerramos en su cuarto, donde la luz tenue apenas iluminaba su cuerpo perfecto. Me arrodillé frente a ella sin pensarlo dos veces, mi boca ansiosa por probar esa polla que tanto había imaginado, y cuando la tomé entre mis labios, sentí cómo se endurecía más con cada lamida, cada gemido que escapaba de su garganta. Honoka me guiaba con las manos, marcando el ritmo, mientras yo la chupaba como si no hubiera mañana, sintiendo cómo su piel ardía bajo mis dedos. No contenta con eso, me hizo ponerme de pie y me empotró contra la pared, su polla entrando en mi coño mojado de una estocada, llenándome hasta que las caderas chocaron con fuerza. Cada embestida me hacía gritar más, mi cuerpo temblando mientras ella me follaba sin piedad, sus dedos apretando mis tetas mientras yo me aferraba a sus hombros. Cuando por fin se corrió, fue con un gruñido que me hizo estremecer, su leche caliente llenándome por completo. Ahora sé que la próxima vez será aún más intenso, porque Honoka no perdona y yo no quiero que lo haga.