Su falda corta esconde un culo que pide ser dominado
Él nota cómo la tela se pega a sus muslos mientras ella se inclina para recoger el bolígrafo que dejó caer. La falda sube un poco más, mostrando el borde del tanga negro que apenas cubre su culo perfecto. Ella sabe que él la está mirando, pero no dice nada, solo se muerde el labio mientras espera su orden. Cuando él le indica que se levante y se gire, ella obedece al instante, las piernas temblorosas. Él le ordena que se quite la ropa interior y se agache, exponiendo su coño ya mojado. Con un dedo, él traza la línea de su culo, sintiendo cómo ella se estremece. 'Así es, puta', murmura, 'hoy te voy a romper ese culo apretado hasta que grites'. Ella gime cuando él empuja su polla gruesa contra su entrada, sintiendo cómo se abre para él. Cada embestida la hace gemir más fuerte, sus manos agarran las sábanas mientras él la penetra sin piedad. Él la obliga a chuparle los dedos mientras la empotra, saboreando su propia excitación. Cuando por fin se corre dentro de ella, le susurra al oído: 'La próxima vez, te voy a atar y follar hasta que no puedas caminar'