Seducimos a la vecina embarazada y la follamos hasta el orgasmo
Estábamos planeando cómo hacerlo cuando Vlasa sugirió que la invitáramos a tomar algo, pero yo ya tenía claro que quería su coño desde que la vi con esas medias rojas ajustadas a sus muslos gruesos. Ella entró con su panza de embarazada resaltando, pero su mirada de puta experta me dijo que sabía exactamente lo que queríamos. Le ordené que se arrodillara y chupara mi polla mientras Semera se sentaba en su cara, ahogándola con su coño mojado. La muy zorra gemía pidiendo permiso para correrse, pero yo le dije que no hasta que Stepan le metiera el strapon por detrás. Cuando por fin le permití que se viniera, gritó tan fuerte que pensé que los vecinos llamarían a la policía. Ahora, cada vez que la veo, me mira con esos ojos de sumisa que me piden más, y yo solo pienso en cómo volver a humillarla.