Sabrina Bolt recibe el pollón de Leo Ogro en su culo ardiente
Leo Ogro no se cansaba de mirarle el culo respingón a Sabrina mientras ella se mordía los labios, imaginando cómo la iba a reventar. 'Si alguien entra ahora y nos escucha, nos van a pillar', le susurró ella mientras se ponía a cuatro patas, temblando de excitación. El pollón de Leo ya estaba duro como una piedra, listo para abrirle ese culo apretado de una sola embestida, y cuando por fin la penetró hasta las pelotas, Sabrina no pudo evitar gritar de placer. Cada vez que Leo le clavaba esa verga gorda, el culo de ella se contraía alrededor de su polla, como si quisiera tragársela entera. 'Más fuerte, cabrón, que voy a correrme', gemía ella, sintiendo cómo la polla de él la llenaba por completo, rozándole hasta lo más profundo. Los ruidos de sus culos chocando y los gemidos ahogados de Sabrina se mezclaban con los pasos que se escuchaban afuera... 'Si nos descubren así, voy a morir', pensaba, pero no podía parar. Leo la agarraba de las caderas con fuerza, embistiéndola sin piedad mientras ella se retorcía de gusto, sintiendo cómo su polla le rozaba puntos que la hacían temblar. 'Córrete dentro de mí, hijos de puta', le ordenó a Leo, y cuando él por fin le llenó el culo de leche caliente, Sabrina sintió que se le nublaba la mente. Ahora solo pensaba en cuándo podrían volver a hacerlo, aunque los riesgos fueran enormes.