Mii Angels visita a un preso tatuado y se deja dominar
La celda está fría y húmeda, con la luz tenue de un foco parpadeante que ilumina los tatuajes del preso Brinquedo ator, quien la espera con una sonrisa de superioridad. Ella entra con paso inseguro, su coño ya mojado por la anticipación, y él le ordena quitarse la ropa sin decir palabra. Mii Angels obedece, dejando caer su blusa al suelo mientras él se levanta y la agarra del pelo, obligándola a arrodillarse frente a su polla dura. Ella gime al sentir cómo él le empuja la cabeza hacia abajo, metiéndosela hasta las pelotas mientras le exige que la chupe bien. Sus manos se aferran a sus muslos delgados, marcando la piel con los dedos, y ella jadea entre lamidas, rogando permiso para respirar. Él la levanta de golpe, la gira y la empuja contra la pared, levantándole las piernas para empotrarla de una estocada, haciendo que su culo delgado rebote con cada embestida. Sus gemidos se mezclan con los gruñidos de él, que le ordena callarse mientras la penetra más fuerte, hasta que las caderas chocan contra su culo. Ella suplica que se corra dentro, pero él se sale en el último momento, dejando su leche caliente sobre sus nalgas. Al terminar, una mancha blanca se seca en su piel mientras ella respira agitada, con los muslos temblorosos.