Mi gran culo en minifalda está hecho para sexo jugoso
La habitación de invitados permanecía en penumbras con la cortina apenas entreabierta dejando entrar un rayo de luz que iluminaba el piso de madera. Yo sabía que esto estaba mal porque alan era el novio de mi hermana y habíamos quedado en que nunca cruzaríamos esa línea pero el calor entre mis piernas no me dejaba pensar con claridad. Me levanté la minifalda despacio y le mostré mi culo grande mientras me inclinaba sobre la cama pidiéndole que me tocara con urgencia. Sus manos recorrieron mis nalgas con dedos que apretaban la piel suave y pronto sentí su polla dura presionando contra mi coño mojado que ya palpitaba de ganas. Lo chupé profundamente hasta que él gimió fuerte y me dio la vuelta para follarme en cuatro patas con embestidas que me hacían gritar de placer mezclado con culpa. Cambiamos a que yo montara encima moviendo las caderas en círculos para sentirlo todo dentro rozando cada parte sensible. Luego pasamos a la posición invertida donde controlaba la profundidad y el ritmo hasta que el orgasmo me recorrió entera haciendo que mi cuerpo temblara sin control. Él se corrió dentro de mi coño dejándome llena y con el líquido escurriendo por mis muslos. La minifalda quedó tirada en el suelo con una mancha húmeda en la tela.